Crearemos un espacio formado por textos históricos, fotografías, recortes periodísticos y testimonios familiares.
la propuesta es que cada curso investigue distintas actividades que se realizaban el su comunidad como surgio, el porque del nombre que actividades se realizaban hasta la epoca actual y las expongan en la biblioteca.
atravez de afiches y elementos que crean convenientes para la exposicion; (vale todo lo que cuente una historia, pueden traer: vestimenta, objetos,revistas, etc)
la exposicion se realizara en el acto de fin de curso. .
La formación de estudiantes en la época actual requiere de la adquisición
y desarrollo de capacidades,habilidades y actitudes para observar detalladamente un entorno cambiante.
Para formular planteamientos e hipótesis de fenómenos cada vez más complejos, Necesitan también formarse en el manejo de estrategias que les permitan obtener, sistematizar,analizar y entender grandes cantidades de información.
Los jóvenes hoy enfrentan también,el reto de crear proyectos alternativos a problemas complejos, teniendo un compromiso ético consigo mismos, como seres humanos y con el planeta.
La actitud científica debe ser parte de su formación integral, formar parte de
las diferentes experiencias de aprendizaje en el espacio docente,aulas, laboratorios, talleres,
seminarios, prácticas de campo.
¿Qué son las actitudes científicas?
Las actitudes científicas, se refieren ala disposición intelectual paraobservar, pensar y reflexionar acercadel entorno, para formular hipótesiscon relación a los procesos o
fenómenos que nos rodean y que nospiden una explicación.
¿ Qué importancia tienen ?
La actitud científica es necesaria para abordar y solucionar todo tipo de problemas desde lo cotidiano hasta lo profesional.
Las instituciones educativas en la actualidad han incluido en sus planes y programas de estudio, estrategias de aprendizaje de la investigación, como una forma de propiciar en los estudiantes el desarrollo de competencias para una lectura crítica de su entorno y para la toma de decisiones fundamentada.
La formación científica no se reduce a la aplicación de un método, involucra conocimientos, capacidades y sobre todo actitudes, requiere de la utilización de un pensamiento claro, inteligencia, capacidad de conceptualización, deducción, inducción análisis, síntesis, evaluación entre muchas otras.
El trabajo intelectual requiere de una aplicación estratégica de la inteligencia, es necesario que los estudiantes desarrollen un conjunto de capacidades y habilidades; la inserción de contenidos específicos relacionados con lo científico favorece la adquisición y desarrollo de estas competencias.
La formación científica ayuda a los estudiantes a encontrar orden y unidad en el conocimiento con apoyo
de estrategias, permite el avance intelectual y creación de nuevo conocimiento en una interacción de la
teoría con la práctica.
Favorece el cambio de actitud, con una mente inquisitiva, crítica,cuestionante
La formación integral de los estudiantes, debe incorporar competencias para pensar desde lo científico el entorno y poder estructurar diferentes propuestas de intervención en forma crítica y reflexiva, integrando estrategias científicas a su hacer cotidiano,intelectual y profesional.
Club de lectura: La vuelta al mundo en 80 libros.-
Dirigido al nivel secundario
Este es otro club de lectura. Para aquellos niños que tiene curiosidad por conocer lugares y culturas diferentes. Se presentan 80 libros sobre escritores de diferentes países. Ubicados en un mapamundi con chinches embanderados. Cada niño elige su propia ruta de lectura, la traza en su propio mapamundi y comparten sus experiencias.
Este club ampliará los conocimientos geográficos y culturales de los niños. Si gustan pueden elaborar dossier donde escriban las cosas que deseen compartir de cada país. Sería Muy interesante para este club que los visite alguna persona del país que están leyendo, así pueden tener una entrevista con él.
lunes, 2 de julio de 2012
Desde ámbitos oficiales y privados se insiste sobre la importancia y necesidad de leer. ¡Hay que leer! ¡Hay que leer! Una y otra vez. ¿Qué implica esta urgencia de lectura? ¿Se puede obligar a leer? ¿Acaso no podría contemplarse un nuevo derecho, el de no leer? El ensayista francés Daniel Pennac (1) dice que es imposible obligar a leer como es inaudito pensar en el imperativo amar "¡Debes amarme!" "¡debes leerme!" Un libro sólo es un libro.-
Un libro sólo es un objeto de la cultura, una cosa, una estructura material de tecnología de átomos (diría Nicolás Negroponte), un soporte (gustan decir los teóricos), un artículo que porta un contenido, como un casete de música, un disco compacto o un marco de madera para un cuadro. Borges dijo alguna vez que "un libro es cosa entre las cosas", un objeto en un estante, algo que sólo se convierte en lectura cuando un lector, un humano de carne y hueso lo selecciona, lo abre, lo lee, lo elige, lo posee y finalmente, empantanado en el texto se olvida de su propia esencia y se entrega al juego apasionado de reescribir significados e ideas. Cuando ese enamoramiento se produce, justo en ese instante en que, como dice Sartre, "el texto encuentra a su lector" y ambos como amantes se devoran, el reloj cambia sus distancias, el alma se despega de las costillas, uno se exilia de las urgencias cotidianas y el paisaje entra en la doble dimensión de lo universal y de lo estrictamente personal, único, irrepetible, irrenunciable. La libertad más absoluta. La imaginación y el límite se funden. Cuando ello sucede el deseo es irrefrenable y el éxtasis una isla posible. ¿Cómo contagiar esa urgencia? ¿Por qué socializar este placer puede resultar necesario? Los espacios de encuentro con el libro, con ese libro, el posible soporte sólido con quien hacer realidad una experiencia de lectura que convoque a un hito poniendo un antes y un después memorables, esos espacios, decíamos, son los que hay que crear. Las ferias de libros, las visitas a bibliotecas y librerías, los encuentros con autores y pensadores, son estrategias imprescindibles a la hora de pensar en encuentros entre textos, libros y lectores. Libros y bibliotecas Las bibliotecas sin lectores sólo son depósitos de libros. Se transforman en centros de lecturas, cuando están dadas las condiciones para que texto y lector se encuentren. Ya se dijo que un libro es un objeto entre los tantos objetos con los que la humanidad rodeó y justificó su existencia. Los libros son cosas en un estante, a la espera siempre de desplegar su función: activar ideas y provocar reflexiones en un lector. Por ello, "cuidar" y atender al lector es necesario, tanto o más que a los 'objetos libros’. Cuidar implica atención, servicio, promoción. Conocer al lector compromete entonces a escuchar sus demandas, ofrecer posibles lecturas, salir a buscar otros lectores... ese es el desafío de las bibliotecas escolares. Leer en la escuela y en la biblioteca no se agota encarando la elemental, imprescindible y básica enseñanza de la lectoescritura. Enseñar a leer requiere de la formación de lectores autónomos, desde el Jardín de Infantes hasta la adultez. Leer es, en primera instancia, interpretar signos, pero hacer uso de la lectura, o sea: transformarse en lector/a, implica cambios conductuales que llevan al sujeto a recurrir a la lectura con voluntad y deseo de saciar demanda de información, proveniente ésta de la realidad cotidiana o de la ficción. Leer en la escuela requiere de bibliotecas puestas y dispuestas a conocer y convocar a sus potenciales lectores. Por ello se hace necesario saber de qué público estamos hablando.